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Sony

Sony

Sony Corporation es más que una empresa, es un icono, un estilo de vida… en suma, una leyenda nacida de una combinación única de innovación permanente, pasión por el diseño, espíritu visionario y perfeccionismo industrial que resume como pocas la filosofía que ha permitido convertir a Japón en el país más avanzado del mundo. Sony tiene múltiples facetas que abarcan desde el sonido y la imagen doméstica y profesional hasta la producción de música y películas, los videojuegos, la telefonía móvil e incluso las finanzas. Para CLAVE AUDIO, la vinculación con Sony se concentra en su exclusiva gama de videoproyectores para Cine en Casa que combina lo mejor de la firma nipona en el contexto de un renacimiento que le está permitiendo recuperar la posición de liderazgo tecnológico que ocupó durante décadas. Un renacimiento que conecta con la historia y la trayectoria de una empresa única a la que se deben algunos de los componentes audiovisuales más exclusivos y avanzados de todos los tiempos.

Catálogo Sony

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Historia de SONY

Sony nació con el fin de la Segunda Guerra Mundial, fruto de la asociación de dos colegas, Masaru Ibuka y Akio Morita, que en 1946 fundaron un taller de reparación de aparatos de radio con un capital de 500 dólares. La aventura comenzó en ese mismo momento, con un crecimiento rápido y logros técnicos sorprendentes. El primero, en 1950, fue la fabricación de la primera cinta magnética y del primer magnetófono en suelo japonés. En 1951, los fundadores de Sony obtienen del gobierno japonés la autorización para adquirir los derechos de explotación de un invento revolucionario: el transistor. Akio Morita no dudó en viajar a Nueva York para apreciar sobre el terreno el nuevo dispositivo y negociar los pertinentes contratos para su empresa. A partir del año siguiente, construyen el primer aparato de radio a transistores japonés. Por otro lado, y en paralelo, en 1952 comenzó una estrecha colaboración con la NHK, la empresa de radiodifusión y televisión pública japonesa, gran usuaria de magnetófonos. La innovación continúa, viendo la luz en 1954 el primer micrófono a condensadores y en 1060 el primer televisor a transistores. La entrada de Sony en el ámbito profesional se confirmó especialmente con la puesta a punto del Trinitron en 1968, al que siguieron los grabadores de casetes compactas (el modelo TC50 fue utilizado en 1969 durante la misión espacial estadounidense Apolo 10) y, en 1975, el formato de grabación de vídeo doméstico Betamax. En 1976 Sony lanza al mercado su primer disco de audio digital, al que siguió el procesador PCM1 en 1977. Pero la idea que logró propulsar la marca Sony para que se ganara el aprecio del gran público, en especial de los más jóvenes, nació en la cabeza de Akio Morita quien, un buen día, pidió a sus ingenieros lo imposible: convertir un magnetófono en transportable. Los estudios no se rezagaron y en 1980 nacía el legendario Walkman. A partir de este momento, Sony se convirtió en símbolo de innovación, diseño y calidad en el mundo de la electrónica de consumo, al que en 1982 aportó, juntamente con la holandesa Philips, el disco compacto de audio (CD) y en 1999, el tecnológica y musicalmente superior pero comercialmente menos apreciado SACD (Super Audio CD). A todo ello hay que añadir una extensa gama de dispositivos de captación y visualización de imágenes (videoproyectores, televisores, videocámaras, cámaras fotográficas) y las diferentes generaciones (la 4º ha sido presentada recientemente) de la celebrada consola de videojuegos PlayStation, sin olvidar una serie de componentes para audio High End estereofónico (las míticas series R1 y R10) y multicanal que han permitido convertir en realidad el viejo sueño de disfrutar una experiencia de ocio total en sonido e imagen en la intimidad del hogar. 

Cine en Casa: tecnología SXRD

En el año 2003, Sony deslumbró a los amantes de la perfección visual absoluta con un producto que en algunos aspectos aún no ha sido superado: el videoproyector Qualia 004, una exclusiva máquina de diseño ultramoderno, construcción rayana en la perfección y tecnología sin precedentes en la época que puso en manos de los aficionados más exigentes la posibilidad de disfrutar sin limitaciones de la incipiente “Full HD”. El Qualia 004 incluso incorporaba un detalle técnico actualmente irrepetibles por motivos de política energética: una lámpara de Xenón, material con una curva de respuesta espectral virtualmente perfecta y que por lo tanto permite tratar por igual toda la gama de colores. A esta época también pertenece una tecnología exclusiva de Sony que acaba de ser recuperada en la última generación de dispositivos de visualización de imágenes de la marca: la Triluminos, un esquema basado en lo que se conoce como “Puntos Cuánticos” (“Quantum Dots” o QD) que recurre al conocimiento aportado por la física teórica para incrementar la eficiencia lumínica de los diodos electroluminescentes (LED’s) con el fin de conseguir unos colores mucho más naturales. A Sony también se le debe la incorporación de ópticas de nivel profesional procedentes de marcas punteras en sus videoproyectores para uso doméstico, una solución que permite aprovechar plenamente el potencial de los dispositivos de generación de imágenes utilizados y la electrónica de tratamiento de señal que los acompaña. Pero hablar de Sony en Cine en Casa a tamaño real es, por encima de todo, hablar de un elemento clave, diferenciador, que caracteriza a las diferentes generaciones de videoproyectores de la marca que han visto la luz en la última década: la tecnología de generación “digital” de imágenes SXRD. Sin duda la más novedosa de las variantes “reflectantes” –agrupadas bajo las siglas LCoS, acrónimo de “Liquid Crystal on Silicon”- del LCD (la otra es el sistema D-ILA de JVC, que también sigue en activo), la SXRD (“Silicon X-tal Reflective Display” o “Dispositivo de Visualización Reflectante de Cristal de Cuarzo y Silicio”) nación en su momento como la respuesta de Sony al dominio apabullante de las matrices DLP (la firma nipona también fabrica matrices LCD, que en la actualidad destina mayoritariamente a sus modelos para aplicaciones educativas/profesionales/de empresa) en el ámbito de los videoproyectores para aplicaciones de Cine en Casa (aunque luego la firma aprovechó para desarrollar modelos profesionales basados en tecnología SXRD). Los principales atributos del sistema SXRD fueron una elevada relación de contraste (del orden de 3.000:1 en los primeros diseños y casi 400 veces superior en la actualidad) y una definición nativa que ya desde el primer momento (contrariamente a la de sus competidores directos) fue “Full HD”, es decir 1.920x1.080 píxeles, así como el hecho de que utilice una base de silicio (de ahí su pertenencia al antes citado “grupo” LCoS). A nivel físico, la principal característica del SXRD es su elevadísima densidad de píxeles, lo que significa que ya desde el principio tuvieron que minimizarse las dimensiones tanto del tamaño de cada píxel individual como del espacio entre píxeles (dato este último fundamental en la sensación de “continuidad” –suavidad, por utilizar un término equivalente- de las imágenes obtenidas). La combinación de una radicalmente innovadora tecnología de direccionamiento basada en silicio (que en el mencionado año 2003 ya permitía un tiempo de respuesta de 5 ms, cifra que se ha reducido a menos de la mitad -2 ms- en las sofisticadas matrices que equipan al VPL-VW870ES, el actual videoproyector de referencia absoluta de Sony) y una novísima técnica de fabricación de obleas de dicho material permitió en su momento, en combinación con avanzadas técnicas de fabricación de dispositivos de visualización de cristal líquido (en el SXRD se utilizan cristales líquidos alineados verticalmente en vez de los tradicionales “nemáticos trenzados”) “empaquetar” 2 millones de píxeles de 9 micras de ancho separados 0’35 micras entre sí, cifras casi ridículas si las comparamos con las de las nuevas matrices con resolución nativa 4K (¡8’8 millones de píxeles cada una!) de Sony, por el momento únicas en el mercado mundial. En definitiva, un pequeño prodigio de la física del estado sólido con unas propiedades (entre ellas una reflectividad extremadamente alta) que lo convierten en idóneo para la visualización de imágenes no sólo de alta definición (“Full HD”) sino también de super alta definición/definición ultra-alta (UHD) y cine digital.

Electrónica punta al servicio de las matrices SXRD

Es una realidad unánimemente reconocida: un panel “x” en un televisor Sony acaba proporcionando unos resultados superiores que ese mismo panel en un modelo de otro fabricante. La respuesta se llama dominio de la ingeniería electrónica de alto nivel, que permite a los ingenieros de la firma japonesa desarrollar una serie de circuitos que permiten optimizar el potencial de los dispositivos de visualización de imágenes a los que acompañan. En el caso de los videoproyectores, al haber sido los dispositivos clave de los mismos, es decir las matrices SXRD, íntegramente desarrolladas por Sony, el círculo de la excelencia se completa de la manera más virtuosa posible. En realidad, Sony ha ido integrando en sus videoproyectores para Cine en Casa las tecnologías más relevantes que ha ido desarrollando para sus televisores planos (inicialmente de plasma y a continuación LCD y LCD/LED) y algunos componentes para uso profesional con el fin de dotar de la máxima coherencia a sus dispositivos de visualización de imágenes. Esta operativa se hizo más patente que nunca con la introducción del concepto BRAVIA, siendo el resultado el aprovechamiento de interesantes sinergias en ámbitos como la conectividad y, sobre todo, el tratamiento de las imágenes, por otro lado algo lógico en una era en que todo lo que tenga que ver con la manipulación (procesado) de señales se lleva a cabo en el dominio digital. Es el caso, por ejemplo, del sistema de interpolación “Motionflow”, que permite crear e insertar cuadros artificiales entre dos ya existentes mediante la aplicación de técnicas de procesado “inteligente”. Así, en primer lugar se comparan parámetros visuales clave presentes en cuadros sucesivos para, seguidamente, calcular la parte de la acción “desaparecida” de la secuencia. Se trata de una técnica idéntica a la empleada en la proyección cinematográfica profesional y cuyo resultado es un incremento drástico en la sensación de realismo –léase la cadencia en el desfile de las imágenes- con que se reproduce cada escena. Otro “clásico tecnológico” de Sony que ha sido incorporado en sus videoproyectores de última generación para Cine en Casa es el esquema de escalado “Reality Creation” que, al ser aplicado recientemente a matrices con resolución nativa 4K permite obtener una espectacular mejora de la resolución de contenidos no sólo en 2D sino incluso en 3D. Evidentemente, una de las claves de toda esta potencia tecnológica es disponer de las herramientas necesarias para que pueda materializarse con la máxima precisión –y, sobra decirlo, en tiempo real- sea cual sea el programa tratado. Y aquí entre de nuevo en juego el dominio de Sony en toda la cadena de creación de hardware y software.

Garantía SONY: 3 años y posibilidad de extensión a 5 años.

Tres son los modelos que componen la más reciente gama de videoproyectores para Cine en Casa comercializada por Sony: el VPL-VW5000ES, el VPL-VW870ES y el VPL-VW790ES, VPL-VW590ES, VPL-VW270ES. Todos ellos 4K nativos. Asimismo, en los tres casos la compatibilidad “3D Full HD” es total a la vez que la tecnología en la que se basan es la SXRD exclusiva de Sony. Hay que destacar asimismo la presencia de la tecnología de generación del color Triluminos exclusiva de Sony, que no sólo aporta mejoras sustanciales a la calidad intrínseca de los colores sino que amplía de manera también significativa la paleta de colores (“gamut”) que pueden ser reproducidos, con lo que ello comporta en términos de realismo en las imágenes proyectadas. Todo ello es posteriormente realzado por una electrónica de procesado de señal plasmada en el sistema “Reality Creation”, que Sony desarrolló para sus últimas generaciones de televisores de tubo de alta gama y que posteriormente fue incorporando progresivamente en todos sus dispositivos de visualización de imágenes. El “Reality Creation” permite optimizar todo tipo de contenidos dotándolos de la resolución máxima proporcionada por cada modelo, a la vez que en combinación con otros sistemas ampliamente contrastados y también desarrollados por Sony, como por ejemplo la circuitería de interpolación “inteligente” de imágenes “Motionmflow”, facilitan una visualización de contenidos cinematográficos y de videojuegos con unos niveles de realismo sin parangón. Todo ello, por supuesto, asistido por ópticas y lámparas de muy altas prestaciones, sistemas de menús extremadamente potentes e intuitivos y una conectividad a la última. 

Al combinado único de experiencia, prestigio de marca y bagaje tecnológico de Sony hay que añadir un último elemento que, también, marca diferencias: la garantía única de una compañía que controla desde el principio hasta el final todo el proceso de creación de sus productos (elementos electrónicos y mecánicos clave, circuitos de control y gestión, ópticas hechas a medida y en exclusiva para Sony), con lo que ello comporta en términos de optimización del resultado final y de una obtención de una relación calidad/precio con la que la mayoría de marcas no pueden ni soñar.

INAKUSTIK

“Un sonido puro, una imagen definida y una exclusiva sensación de lujo”. “Lograr la mejor calidad posible para ojos y oídos… en definitiva, para los sentidos”. Y además hacerlo posible con el mejor precio imaginable. Este es, desde hace más de 35 años, el objetivo de In-Akustik, una compañía que acaba de integrarse recientemente en el portafolio de CLAVE AUDIO. Para conseguirlo, el factor clave ha sido el diseño de toda su extensa gama de productos en su país de origen –Alemania- donde también se lleva a cabo la fabricación de sus cables de más alto nivel (concretamente en una factoría situada en la localidad de Ballrechten-Dottingen). Otro factor clave –en cierto modo el que más- de la compañía fundada por Günther Sumser en 1977 es la excepcional atención prestada a los más mínimos detalles, tanto si tiene que ver con estructuras complejas para cables, el estilizado concepto espacial de los sistemas AmbienTech o la selección de artistas para el sello discográfico de la compañía. Es precisamente este énfasis en los aspectos fundamentales lo que ha hecho de In-Akustik una empresa muy fuerte y ha contribuido a convertirla en una compañía activa a escala global y por lo tanto con una fuerte presencia en los mercados más importantes.

Para In-Akustik, la obtención de un sonido perfecto y unas imágenes perfectas es una cuestión de armonía ya que sin cables de alta calidad  las mejores electrónicas carecen de sentido. Por otro lado, tanto los cables como las conexiones son vulnerables a una serie de fallos que sólo pueden ser resueltos a base de conocimiento. De ahí que en In-Akustic los detalles sean tan importantes y que la firma germana utilice únicamente la tecnología más sofisticada, los mejores materiales y la topología/geometría más elegante. Esta es la razón por la que los mejores cables de la marca –tanto de audio como de vídeo- se fabrican íntegramente en Alemania por cuanto tan particularidad es un pre-requisito indispensable para satisfacer plenamente incluso las más exigentes demandas individuales con productos hechos a medida. En realidad, la filosofía, el espíritu de In-Akustik bien podría expresarse con estas otras palabras: Todo aquello que ha sido grabado, mezclado y producido con la más alta calidad debe ser reproducido sin pérdidas para asegurar el más alto nivel de disfrute posible. De ahí que la firma alemana esté obsesionada en suprimir el ruido de fondo y controlar la monotonía, hasta el punto de verse a sí misma como un instrumento para limpiar el camino requerido para una perfecta transmisión de todo tipo de señales y experimentar sin limitaciones esas sutilezas que tanto deleitan a nuestros ojos y oídos. No hay que perder de vista que tanto las grabaciones de audio y vídeo ejecutadas con los estándares de exigencia más elevados como los soportes para el almacenamiento de datos sin fallos (“bit-perfect”), los reproductores de CD y Blu-ray Disc, los amplificadores y las cajas acústicas están perfectamente afinados entre sí. Sin embargo, en el camino que va desde la fuente hasta las cajas acústicas a través del amplificador, la dinámica es suprimida, las frecuencias altas desaparecen para no volver a ser oídas nunca más y al final incluso los graves acaban gruñendo. Los complejos fenómenos físicos que tiene lugar cuando se transportan señales sólo pueden ser mantenidos bajo control utilizando el no va más en refinamiento técnico y los mejores materiales. Esta es la verdadera pasión de In-Akustik: Nada de esoterismos ni de fuegos de artificio sino el trabajo riguroso y aplicado en los detalles más pequeños utilizando los mejores materiales. Lo resume a la perfección Holger Wachsmann, desarrollador de producto, con estas palabras: “No tratamos con vudú. Tratamos con física. Cualquiera que conozca las leyes de la física y sepa lo que se puede conseguir con los mejores materiales y una topología sobresaliente logrará resultados medidos superiores. Hemos implementado este concepto en nuestros cables de la gama Referenz.” La conclusión lógica de hacer las cosas es una gama de cables de audio y vídeo perfectamente estructurada –el nombre comercial de la marca es “Inakustik”- que permite a un amplio espectro de usuarios acceder a unos niveles de relación calidad/precio impensables dentro de cada categoría. Tal estructuración se materializa en 4 familias que responden a los nombres Referenz, Exzellenz, Premium y Star, formando parte de las mismas modelos específicos equipados con las tecnologías más avanzadas y rematados con una presentación física que los hace muy deseables. Así, en la gama Referenz encontramos cables de conexión a cajas acústicas, de interconexión (RCA y XLR), digitales (formatos óptico y coaxial) y HDMI. Por su parte, la gama Excellenz incluye modelos para conexión a cajas acústicas, interconexión,  HDMI. En cuanto a la muy competitiva gama Premium, sin duda prodigiosa por la relación entre prestaciones y precio que exhibe, consta de cables para conexión a cajas acústicas, interconexión, Vídeo Compuesto, digitales (formato óptico), antena, SCART (Euroconector) y HDMI. Ya para finalizar, la gama Star, puerta de entrada en el universo de Inakustik, propone cables para conexión a cajas acústicas, interconexión, digitales (formato óptico), antena, y HDMI. A todo ello hay que sumar una atractiva gama de cables y conectores diseñados específicamente para la conexión de reproductores portátiles y de auriculares, una opción imprescindible en la era de Internet que además permite, por una inversión mínima, mejorar sustancialmente las prestaciones de unos dispositivos habitualmente poco cuidados en lo que a calidad sonora absoluta se refiere. Y aún hay más porque In-Akustik, en su condición de compañía plenamente involucrada en los estilos de vida modernos, también propone productos tan útiles como cajas de conmutación y divisores HDMI, convertidores D/A hipercompactos y asequibles, extensores HDMI/CAT6, transmisores HDMI o receptores DLNA para optimizar la incorporación de las tecnologías más avanzadas en nuestro estilo de vida. En estas mismas coordenadas habría que situar a una de las más singulares incorporaciones del catálogo de In-Akustik: los innovadores sistemas de sonorización (unas fascinantes, sofisticadas e hiperestilizadas cajas acústicas con diafragma plano) e iluminación (con tecnología LED) AmbienTech, AmbienTech Plug & Play y Ambientone, que la compañía alemana considera su particular concepto espacial y constituyen ahora mismo una de las soluciones más depuradas y vanguardistas para que luz y sonido se integren en cualquier espacio. 

La seductora propuesta de In-Akustik, que también es uno de los mayores sellos discográficos independientes de Alemania, se completa brillantemente con una extensa gama de grabaciones de alta calidad artística y técnica en un amplio espectro de formatos –CD, HQCD, SACD, DVD, LP y Blu-ray Disc- que ofrece al aficionado exigente contenidos excepcionales pertenecientes a los géneros más variados.

SUMIKO

No cabe la menor duda que para los fieles –y, paradójicamente, cada día más numerosos en nuestra era casi cien por cien digital en lo que a ocio tecnológico se refiere- seguidores del imperfecto pero siempre musical y cautivador del disco de vinilo, la diferencia en el sonido global de un equipo determinado viene determinado muy a menudo por la elección de la cápsula fonocaptora elegida al tratarse ésta de un elemento clave por cuanto tiene la enorme responsabilidad de explorar el surco de los discos para extraer hasta sus más insignificantes matices sonoros. La veterana –más de 35 años en el mercado- compañía japonesa Sumiko es un ejemplo perfecto de lo que implica realizar con pasión de principiante una tarea tan llena de responsabilidad y a la vez conseguir unos resultados absolutamente excepcionales tanto a partir de diseños asequibles como elitistas. El secreto es el empleo de materiales innovadores y de muy alta calidad en los componentes fundamentales de cada sistema (aguja, cantilever, bobinas, imanes) combinados con unas características eléctricas “amables” y un diseño en el que las sesiones de escucha largas y relajadas desempeñan un papel crucial a la hora de establecer los parámetros clave de cada modelo. Parece un objetivo fácil de lograr, pero en realidad no lo es si consideramos el carácter esencialmente imperfecto del disco de vinilo y su monumental fragilidad, lo que obliga a tratar con componentes exclusivamente eléctricos y mecánicos cuyo control jamás podrá ser tan exhaustivo –incluso en los diseños más elaborados y por lo tanto costosos- como en los sistemas que pueden gestionarse por vía electrónica (como es el caso de las fuentes digitales, en especial las que no utilizan ningún soporte físico). En primer lugar, hay que saber que a punta lectora –es decir la “aguja”- debería ser concebida para seguir el trazado del buril grabador lo más fielmente posible sin, por otro lado, producir un desgaste prematuro del surco. Puesto que hay dudas de que ello pueda ser así, a lo largo de la historia se han tenido que aceptar varios compromisos. Durante el proceso de grabación, el buril grabador, que es un diamante de sección triangular aplanada llevado a una temperatura determinada, ataca la superficie del soporte en cera –la “matriz” del futuro disco de vinilo- con un ángulo vertical concreto que era de 15 grados en los primeros discos microsurco estereofónicos y de 20 grados en los discos fabricados a partir de mediados de la década de los 70. Este ángulo de ataque vertical facilita la extracción de dos virutas microscópicas con ayuda de un tubo aspirador que aflora en la superficie del disco. Para la lectura, el radio de curvatura de las puntas lectoras pasó de 80 micras +/-15% en los discos de 78 rpm a 25’4 micras en los discos microsurco monoaurales. En la versión estereofónica, dicho radio se sitúa entre 12 y 17’5 micras. La búsqueda de una banda pasante (es decir el rango de frecuencias a reproducir) cada vez más amplia y una distorsión lo más baja posible, así como la aparición (que fue muy fugaz) de discos tetrafónicos, llevaron a los fabricantes a proponer numerosos perfiles de puntas lectoras, elección que en el caso de Sumiko se reduce a los clásicos perfiles esférico y elíptico.

Otro de los parámetros fundamentales de las cápsulas fonocaptoras es el nivel de la señal eléctrica presente en su salida, cuyo valor determinará en gran parte las características de la electrónica que viene inmediatamente después (preamplificador de fono dedicado, sección de fono de un amplificador integrado). Así, el nivel de salida medio de las cápsulas de imán móvil (MM) se sitúa entre 2 y 5 mV (1 kHz/5 cm/s) para una carga de entrada óptima que a menudo es de 47 kohmios. El de las cápsulas de bobina móvil (MC) es mucho más bajo (0’2 a 0’4 mV/1 kHz/5 cm/s), situándose la carga óptima entre 1 y 40 ohmios. El uso de un transformador adaptador de impedancia (estrictamente hablando se trata de un transformador elevador, “step-up transformer” en inglés) permite conectar a estas últimas a la entrada de fono para cápsulas de imán móvil, ganándose en dinámica y relación señal/ruido aunque, en opinión de algunos puristas, perdiéndose en sutileza y capacidad de análisis de microinformaciones. Hay, no obstante, una solución intermedia que permite combinar la calidez y sutileza de los diseños MC con el nervio y la pegada de sus homólogos MM: las cápsulas de bobina móvil con salida alta (del orden de 2’5 mV en el caso de Sumiko), que además de prescindir de las siempre delicadas y muy sensibles secciones para cápsulas MC de salida baja pueden cargarse en la entrada para cápsulas MM. En lo que concierne a la fuerza de apoyo de la cápsula, habría que añadir que si aplicamos la normativa más comúnmente aceptada, un valor de 2 gramos corresponde a 20 miliNewtons o 20 mN, aunque aquí los gustos del usuario en términos de sonido, de integración en el brazo de lectura empleado y otros elementos subjetivos serán lo que marquen la diferencia.

Tampoco hay que olvidar que el valor de la elasticidad o “compliancia” de la suspensión del equipo móvil de una cápsula, por ejemplo 10-6 cm/dyna, es un valor estático. En régimen dinámico, tiende a disminuir más o menos rápidamente, sobre todo a las frecuencias elevadas. Junto con la masa móvil y el comportamiento del cantilever (el “tubo” articulado que en uno de cuyos extremos se sitúa la punta –aguja- de lectura), está en relación directa con dos parámetros importantes: la legibilidad y el denominado “factor de indentación”, que determina el desgaste del surco. De ahí la extraordinaria coherencia sonora de la gama de cápsulas fonocaptoras de Sumiko, compuesta por dos familias de productos claramente diferenciadas. Por un lado tenemos la asequible serie Oyster, a la que pertenecen los modelos Oyster, Black Pearl, Pearl, Rainier, Olympia, Moonstone, Amethys, (todos ellos de imán móvil/MM), Blue Point Nº2, Blue Point Special EVO III, Black Bird, Song bird, Starling  (estos  últimos diseños de bobina móvil/MC de salida alta), todos ellos absolutamente prodigiosos en términos de relación calidad/precio. Por otro lado nos encontramos con la exclusiva serie Reference, formada por los sensacionales modelos Celebration 2 PearWood Signature y Palo Santos Presentation, ambos de bobina móvil de salida alta y equipados con un cantiléver de boro, un cuerpo de madera auténtica (como indican sus respectt nombres) y una estructura interna que les permite explotar los surcos de vinilo con una precisión comparable a la de los diseños MC de salida baja más opulentos del mercado. De la gama de cápsulas fonocaptoras de Sumiko también hay que señalar un hecho muy relevante: su extraordinaria versatilidad a la hora de conseguir una adaptación sin fisuras a un amplio abanico de brazos de lectura, lo que garantiza la obtención de unos resultados optimizados en términos de transparencia, capacidad de análisis, dinámica, especialidad y equilibrio tonal sea cual sea el nivel de sofisticación del conjunto de lectura analógica empleado.

ESOTERIC

Muy pocas de los cientos de compañías que han volcado su pasión y sus recursos en la consecución de la reproducción musical perfecta en el hogar reflejan mejor el perfeccionismo industrial, la sofisticación tecnológica, el refinamiento estético y la pasión por los más mínimos detalles del más deslumbrante High End genuinamente japonés como Esoteric (su nombre completo es “Teac Esoteric Company”), una marca que desde el mismo instante de su presentación en sociedad se convirtió en un referente para los amantes del sonido absoluto gracias a unas siglas: VRDS. “VRDS” significa “Vibration-Free Rigid Disc Clamping System” (que podría traducirse por “Sistema de Fijación Rígida del Disco Libre de Vibraciones”) y ya en momento en que vio la luz dejó muy claro que era mucho más que “otro invento audiófilo” para mejorar la calidad sonora de los discos compactos por cuanto se materializaba en una compleja estructura mecánica en la que la totalidad del disco era presionado en toda su superficie (y no solamente en el eje de rotación) con el fin de minimizar alabeos y otros defectos que en los sistemas convencionales obligaban a que los sistemas de corrección trabajaran a marchas forzadas, con la correspondiente demanda instantánea de energía y los problemas que ello comportaba para la fuente de alimentación. Evidentemente, la ejecución de un sistema tal que resultase rápido, silencioso y, sobre todo, fiable, constituía todo un reto en términos de precisión de los mecanizados, diseño de los servomecanismos de control y un largo etcétera. Y ahí entraron en juego el purismo de los ingenieros de Teac/Esoteric y los enormes recursos de la marca, que consiguió además poner a punto sistemas VRDS de diferentes niveles de precio.

La aventura de Esoteric empezó en 1987 con el conjunto formado por la mecánica de transporte CD P-1 y el procesador digital D-1, que a su vez constituyó la presentación en sociedad del VRDS. En 1988 vio la luz el conjunto P-2/D-2, al que siguieron lectores integrados (igualmente sofisticados pero más asequibles) como los celebrados modelos X-1 y X-1s y, más adelante, el P-10, el P-30 y el P-50. El apogeo de la que se podría considerar como la “primera época” de Esoteric llegó en 1997 con la que probablemente ha sido la mecánica de transporte para CD más opulenta jamás creada: la sofisticada P-0, un producto por el que suspiraron puristas del audio de todo el mundo pero que sólo se comercializó en Japón. En el 2001 se introdujo una nueva versión del VRDS en el transporte P-70, a la vez que en su compañero natural, el procesador D-70, se incorporaba por vez primera una señal para sincronismo externo y varias soluciones encaminadas a reducir la tasa de “jitter” (que a su vez se perfeccionaron en el posterior sistema P-70v/D-70v). Tres años después, es decir en el 2004, vio la luz un producto absolutamente revolucionario que marcó un hito en la historia del audio High End: el sistema formado por la mecánica de transporte para CD/SACD (equipada con el novísimo VRDS-NEO) con fuente de alimentación separada P-01 y el procesador digital monofónico D-01 (dos unidades para un sistema estereofónico expandibles a las que sean necesarias para uno multicanal mediante una conexión balanceada específica de Esoteric). Una versión simplificada pero igualmente potente –y con un énfasis especial en el uso del procesado DSD de los discos del conjunto “01”, el sistema P-03/D-03, se comercializó en el año 2007 mientras que en el 2007, con motivo de la celebración del 20 aniversario de la marca de elite de Teac, vio la luz el estilizado sistema P-05/D-05, en el que confluyen una nueva mecánica de transporte (la VMK-5, basada en la VRDS-NEO) y el uso de tecnología de procesado de 32 bits. 

El éxito de la “filosofía Esoteric” hizo que los máximos responsables de la firma optaran por diversificar, siempre en un contexto de búsqueda de la máxima calidad “emocional” a través del uso soluciones tecnológicas sin compromiso, su gama de productos. De ahí la puesta a punto de reproductores de DVD y multiformato (CD/SACD/DVD), de componentes “lifestyle”, de etapas de potencia (tanto a transistores como a válvulas), de preamplificadores, de filtros de red, de relojes de sincronismo externos, de cajas acústicas, de amplificadores integrados y de cables (los fastuosos Mexcel). En este sentido habría que destacar el que sin duda fue un producto único, por su sofisticación técnica y el hecho de haber sido diseñado específicamente para aplicaciones de audio: el reloj de sincronismo externo universal G-0Rb basado en un isótopo del rubidio que emite una señal con una precisión de 0’00005 ppm (partes por millón) con las frecuencias de reloj estándar (100 kHz, 96 kHz, 46’08 kHz, 96’16 kHz y 184’32 kHz) y de 10 ppm con 10 MHz. ¿El objetivo? Erradicar el “jitter” tanto en señales de audio como de vídeo. ¿Los resultados? Sencillamente increíbles. 

Los cambios acaecidos en el mundo del audio High End como consecuencia de la irrupción y la consolidación de Internet –a través de las grabaciones de alta resolución obtenidas desde sitios especializados- como fuente de pleno derecho no impidió a Esoteric continuar con su particular búsqueda de la excelencia absoluta a través de la innovación tecnológica y el uso de los mejores materiales, como lo avalan los progresos de la firma en ámbitos como el procesado y transmisión de señales de audio de alta resolución y la progresiva incorporación de la funcionalidad USB-DAC en un número crecente de sus productos. A ello hay que añadir el acceso a nuevos horizontes de excelsitud sonora que han sido posibles gracias a la aplicación de los conocimientos y la experiencia de Esoteric al ámbito del tratamiento de señales de audio por vía analógica, siendo el resultado una exclusiva gama de preamplificadores (C-03X/C-03X Phono y C-03Xs/C-03Xs Phono) y etapas de potencia, estas últimas equipadas en tanto con transistores (modelos estereofónicos A-02, S-02, Grandioso S1 y M-1. En el ámbito de las fuentes digitales, la actual gama de Esoteric está encabezada por la increíblemente refinada mecánica de transporte SACD/CD con fuente de alimentación separada Grandioso P1 (“heredera espiritual” de la legendaria P-01) y su procesador digital de audio monofónico (con tecnología de procesado de ¡36 bits! y a su vez “heredero” del reputado modelo D-01) a juego, el Grandioso D1, un conjunto (que puede configurarse en función del número de canales de que se disponga) de reciente aparición en el mercado que marcará época. Al ultraelitista conjunto Grandioso P1/D1 (que puede incluso completarse con varias de las opulentas etapas de potencia monofónicas Grandioso M1) le siguen la mecánica de transporte SACD/CD P-02, los sensacionales reproductores de SACD/CD integrados K-1X, K-03X, K-05X y K-07X, los procesadores digitales de audio D-1, D-05X, D-07X  y los novísimos relojes de sincronismo externo G-02 (con oscilador de cuarzo) y G-01 (con oscilador de rubidio).

La propuesta de Esoteric se completa con una opción que, por su extensión y éxito, es ahora mismo única entre las compañías de su clase: una gama de cuidadísimas remasterizaciones (utilizando productos de la marca como elementos clave de las mismas) en formato SACD de registros históricos –por su calidad- de música clásica que responde al nombre de Master Sound Works. Nacido en el año 2007 para celebrar el 20º aniversario de Esoteric, el proyecto Master Sound Works fue una idea original de Motoaki Ohmachi, presidente de la compañía hasta hace unos pocos años aunque todavía plenamente involucrado (pese a estar jubilado) como productor en la “revitalización” de algunas de las grabaciones más legendarias de todos los tiempos. 

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